La vida se transforma y envuelve los ojos destellantes del universo que observa lujurioso a las criaturas que abraza, con voz estruendosa llama a sus hijos... años invernando, soñando. Quizá solo existieron en la memoria del cuerpo que dormitaba mientras se reconstruía para cambiar de nuevo.
1 comentario:
Hijita, estaba leyendo tus otras entradas, espero que tu vecina la modista que te cae mal no sea yo, casi me da un colapso nervioso jajaja :C
Besitos amiga
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