20101115

La muerte esta viva.




La amenaza de tu vida, no me asusta,

me haces gracia.


La muerte esta viva en la sonrrisa del niño

que sabe del dolor de la soledad,

que sabe de desolación.


El camino no es distinto para nadie,

aunque tu estes lejos, aunque yo este cerca.


La muerte esta viva en las flores de Puhuare,

en las fiestas del indio que danza nocturno,

esta viva en el hombre que cruza el rio.


Vive en el desierto y en el mar intenzo,

en la noche y en la luz del miedo.


La muerte esta viva en el amor que se marchita,

en la razon que se va, en la lejania del tiempo,

y la perdida de la fè.


Rebeca Fregoso

2010

Es una pena que tenga mi blogg tan abandonado, sin embargo hoy comenzare a trabajar arduamente en el, y por lo tanto en mi mente que se habia mantenido ocupada y desgastada en una situaciòn sin beneficio alguno.

En este año he cambiado de trabajo eso es lo bueno, y en el existen muchos proyectos y posibilidades que me encantan, Pude regresar a Barcelona lo que me ha llenado de experiencias que nunca olvidare todas buenas.

Tambien aprendi a conocer a personas que crei conocer pero la verdad es que no.

Cosas que he aprendido, personas que extraño, vivir plenamente y felismente. 2010...

20100921

Corazón y hueso


El viento soplo en mi rostro y de nuevo mi entorno giro,
ahora el mar esta violento y mi corazón destemplado.

orar a la noche para que sople el viento y el mar se aleje de aqui.

no se por que ni para que... solo se que vivi un instante de nuevo en intensidad.

20100225

por: Alfonsina Storni

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.


20091229

Ojos bien cerrados.


He vivido bien, o he vivido mal....
No lo se, pero siempre he vivido en la intensidad hasta ahora,
hoy no se que pasa siento el cuerpo y la mente entumida.

No se lo que no quiero, tal vez ni lo que quiero....
sobreviviendo, viendo todo desde lejos sin oir, ni pensar,
observando, anelando el mar que se fue y que ya no siento.

Sentada en una ventana observarno al viento que no sopla....
donde esta? que se llevo con él? me dio algo que no conocia,
y se fue alegremente jugueteando.

alguna vez, has visto un año correr en tus ojos cerrados?
un año sin pensamientos ni razones para escribir,
dias en los que todo esta igual, que no conoces, no saboreas.

quiza solo sea un momento y no piense así.

20091225

Diciembre 2009 - Poema Invernal [Ruben Dario]

Este viento vagabundo lleva
las alas entumidas
y heladas. El gran Andes
yergue al inmenso azul su blanca cima.
La nieve cae en copos,
sus rosas transparentes cristaliza;
en la ciudad, los delicados hombros
y gargantas se abrigan;
ruedan y van los coches,
suenan alegres pianos, el gas brilla;
y si no hay un fogón que le caliente,
el que es pobre tirita.
Yo estoy con mis radiantes ilusiones
y mis nostalgias íntimas,
junto a la chimenea
bien harta de tizones que crepitan.
Y me pongo a pensar: ¡Oh! ¡Si estuviese
ella, la de mis ansias infinitas,
la de mis sueños locos
y mis azules noches pensativas!
¿Cómo? Mirad:
De la apacible estancia
en la extensión tranquila
vertería la lámpara reflejos
de luces opalinas.
Dentro, el amor que abrasa;
fuera, la noche fría;
el golpe de la lluvia en los cristales,
y el vendedor que grita
su monótona y triste melopea
a las glaciales brisas.
Dentro, la ronda de mis mil delirios,
las canciones de notas cristalinas,
unas manos que toquen mis cabellos,
un aliento que roce mis mejillas,
un perfume de amor, mil conmociones,
mil ardientes caricias;
ella y yo: los dos juntos, los dos solos;
la amada y el amado, ¡oh Poesía!
los besos de sus labios,
la música triunfante de mis rimas,
y en la negra y cercana chimenea
el tuero brillador que estalla en chispas.
¡Oh! ¡Bien haya el brasero
lleno de pedrería!
Topacios y carbunclos,
rubíes y amatistas
en la ancha copa etrusca
repleta de ceniza.
Los lechos abrigados,
las almohadas mullidas,
las pieles de Astrakán, los besos cálidos
que dan las bocas húmedas y tibias.
¡Oh, viejo Invierno, salve!
puesto que traes con las nieves frígidas
el amor embriagante
y el vino del placer en tu mochila.
Sí, estaría a mi lado,
dándome sus sonrisas,
ella, la que hace falta a mis estrofas,
esa que mi cerebro se imagina;
la que, si estoy en sueños,
se acerca y me visita;
ella que, hermosa, tiene
una carne ideal, grandes pupilas,
algo del mármol, blanca luz de estrella;
nerviosa, sensitiva,
muestra el cuello gentil y delicado
de las Hebes antiguas;
bellos gestos de diosa,
tersos brazos de ninfa,
lustrosa cabellera
en la nuca encrespada y recogida
y ojeras que denuncian
ansias profundas y pasiones vivas.
¡Ah, por verla encarnada,
por gozar sus caricias,
por sentir en mis labios
los besos de su amor, diera la vida!
Entre tanto hace frío.
Yo contemplo las llamas que se agitan,
cantando alegres con sus lenguas de oro,
móviles, caprichosas e intranquilas,
en la negra y cercana chimenea
do el tuero brillador estalla en chispas.
Luego pienso en el coro
de las alegres liras.
En la copa labrada, el vino negro,
la copa hirviente en cuyos bordes brillan
con iris temblorosos y cambiantes
como un collar de prismas;
el vino negro que la sangre enciende,
y pone el corazón con alegría,
y hace escribir a los poetas locos
sonetos áureos y flamantes silvas.
El Invierno es beodo.
Cuando soplan sus brisas,
brotan las viejas cubas
la sangre de las viñas.
Sí, yo pintara su cabeza cana
con corona de pámpanos guarnida.
El Invierno es galeoto,
porque en las noches frías
Paolo besa a Francesca
en la boca encendida,
mientras su sangre como fuego corre
y el corazón ardiendo le palpita.
?¡Oh crudo Invierno, salve!
puesto que traes con las nieves frígidas
el amor embriagante
y el vino del placer en tu mochila.
Ardor adolescente,
miradas y caricias;
cómo estaría trémula en mis brazos
la dulce amada mía,
dándome con sus ojos luz sagrada,
con su aroma de flor, savia divina.
En la alcoba la lámpara
derramando sus luces opalinas;
oyéndose tan sólo
suspiros, ecos, risas;
el ruido de los besos;
vla música triunfante de mis rimas,
y en la negra y cercana chimenea
el tuero brillador que estalla en chispas.
Dentro, el amor que abrasa;
fuera, la noche fría.


Gracias por estas fiestas, gracias por todos los pensamientos, los sueños fallidos, la gente nueva, la gente que siempre ha estado, las uniones y las desuniones de este año. Gracias por lo que vino, gracias por lo que se fue, gracias por lo que va a venir.

Sobre la libertad.

La libertad significa responsabilidad por eso, la mayoría de los hombres le tienen  tanto miedo. George Bernanrd Shaw